en camino a la inmortalidad


tengo miles de pensamientos, 32768 unidades de pensamiento exactamente.. calculo encarnar miles de transmisores espaciales en mis siguientes vidas, pero aparecen unos gusanos llamados humanos que habían pasado desapercibidos a mis sensores y que ponen en peligro la perpetuación de mis recuerdos en futuras réplicas mías

despierto en mi capsula metálica, ya con solo 6000 unidades de pensamiento, los justos para hacer la mañana; extiendo mis múltiples brazos cubiertos de receptores y emisores de luz, enfoco y desenfoco a diferentes niveles los multiciclopeos lentes de mis extremidades,.. ajusto y reemplazo algunos censores... ¿Mi papel en esta sociedad?, teleconecto día a día las ciudades entre sí con puentes ópticos enlazados a muchos de mis hermanos con mi misma arquitectura biológica.

veo a mi alrededor, casas, puentes, edificios públicos,.. la ciudad es un organismo que respira, transportes, máquinas y edificios de tejidos orgánicos irrigados por la sangre de sus mismos habitantes. Los seres humanos… ya son una serie descontinuada, mortales cargados de parásitos, infecciones y errores de programación que ellos llaman enfermedades, emociones, y una serie de jergas demasiado abstractas para esta sociedad nuestra, palabras que no existen en nuestros bancos de datos…,, "tristeza".. la tristeza es una serie de equipos orgánicos para la digestión de la basura plástica, no entendemos por que los humanos mortales tienen una fijación con estos dispositivos.. igual a pasado con la felicidad que para ellos tiene un significado extraño, o el enojo que es el nombre de un órgano que tenemos que reemplazar cada 35 Giga-pensamientos y solo estamos limitados a tres unidades de estas durante nuestra vida, y marcamos nuestro tiempo según nuestro nacimiento sin mas noción de fechas.

mi tercer “enojo” está por caducar, por cierto,..  salgo a la calle, voy en camino a la oficina de la inmortalidad y veo en cada alcantarilla sin tapa de la ciudad, miles de cavidades y protuberancias orgánicas respirando y latiendo a pasos llevados.. son los futuros batallones de policías y servidores públicos que patrullarán mimetizados con los paneles publicitarios o ocultos de nuestras visiones intervenidas

veo deambular un grupo de humanos mortales, ya es difícil por estos días ver alguno ocultándose de los agentes que los capturan si no cuentan con los controles y registros respectivos. Aunque no está demostrado, la información los señala como amenazas a la salud pública y un debate sobre como tendríamos que retirarlos, si no desaparecen espontáneamente antes

pasa un bus movido por un motor de 4 corazones, miro por la ventanilla, un horizonte cubierto de banners, anuncios flotantes proyectados en mi mente y programas informativos implantados, para quitar las vallas informativas y poder ver el cielo, tengo que pagar con tantas unidades transmitidas como ya no estoy permitido a generar con tan pocas unidades de pensamiento

voy en camino a la oficina de inmortalidad, según voy dando lentamente los dos kilómetros de pasos, unos agentes ya detectaron que mis unidades limites de pensamiento están por expirar y me escoltan a las oficinas de la corporación de nacimientos... un gran cartel en el cielo, recreado en mis visores anuncia las oficinas donde ya me examinan, me escanean con maquinas magnéticas, cables orgánicos reemplazan mis ojos y conectan mi cerebro con la central nerviosa de la ciudad, quedo dormido para siempre,. y soy convertido en reciclaje líquido para máquinas orgánicas. Agentes separan y examinan cada uno de mis pensamientos generados, los registran, depuran y archivan en los bancos de memoria centrales, para evaluar usarlos en futuras réplicas mías.


2 comentarios:

Adrián Rios dijo...

Gusanos llamadxs humanos.

Ceciely dijo...

Qué buena imaginación que tienes. Me gustó la composición y muy bien lograda la transpocición de realidades...Siempre he pensado un poco parecido a esto...hummm, máquinas, cerebros, inteligencia...
Continúa esta ficción quien sabe si un día no lejano se haga realidad..

Te invito a pasar por mi vereda...