La Reina Ema

Ella es mansa y salvaje, como el mar, se conoce sin final y sabe que a nadie pertenece. De saladas heridas y pálida dulzura, reta en todo momento con su mirada callada, disfruta las conversaciones sensatas, se alimenta de los pequeños descubrimientos, ama cada paso que da y siempre vuelve donde se le espera. Sabe que hay luces brillantes escondidas y momentos para crecer a cada paso

Vive en una torre blanca, como todas las reinas, ama los atardeceres perfectos y por las noches se convierte en marmol. Después de todos estos años, una noche no tan fría la sumé a mi lista pendiente de olvidos importantes


Paseando por los sueños de la Reina
Ella se llama a si misma en sus sueños, “La Reina Ema”, cada sueño para ella, es un capitulo distinto:

A veces construye muros y les pone demasiadas ventanas, pero pocas puertas. Y al final deja que los muros se calienten al sol, otras veces en sus sueños ella puede ser como las olas, aunque ella es mas parecida al mar.. en otros sueños, baila con alguna de las estrellas que hay por ahí cerca a la conocida vía Láctea, al final del día se zambulle en alguna constelación, y al perderse de vista, es rescatada después de mucho tiempo por un grupo de planetas y alguna que otra estrella fugaz, a todos los cuales ella ya había puesto nombres de gatos

En sus sueños, La Reina Ema le manda tomarse unas vacaciones a su alma…, pero yo tengo miedo que nunca regrese. Pero siempre regresa y de nuevo puedo verla sonreír, y trayéndome como regalo gotas de lluvia en su cabello demasiado negro