soñé que vivía en la catedral perdida de las montañas, siempre me detenía a observar a través de sus grandes vitrales el mundo que me pertenecía: campos verdes, flores amarillas, filas de árboles, algunas casas de barro
soñé que andaba entre los campos amarillos y verdes, el viento agitaba el trigo silvestre, los arbustos de retama y las filas de eucalipto. Más allá las tumbas al pie de los cerros bordeaban el paisaje, lápidas de gente que nunca conocí, lejos, un buen lugar para las tumbas
soñé que la catedral y las tumbas quedaban tras mis pasos, que caminaba por un pequeño pueblo y que entrando en una de sus casas, una mujer me servía de su vino.. nunca había probado un vino como aquel. Soñé que aquel mundo me pertenecía, y no había motivo para despertar
tuve un sueño en el todo era real, en el que hubiera preferido nunca despertar y habitar aquel mundo que le ganaba a la realidad....
soné que llegaba un nuevo tiempo .... Soñé que la vida me sonreía y no hacían falta las palabras. ......... soñé que lo imposible había sido real, por que para eso servían los sueños
quilcas - valle del mantaro
Hace 10 horas


2 comentarios:
Soñar, siempre soñamos....es la palabra mágica en nuestros versos en nuestros relatos...solo nos falta un deseo...que los sueños sean realidad algún día, aunque tan solo sea por un momento....azpeitia
Muchas gracias por agregar mi blog: espergesiayolvido.blogspot.com
pronto habran novedades; yo tambien te agregare.
Acerca de los sueños en el sentido mas amplio de su esencia: hay algunos sueños que vienen a maltratarnos y otros para ser maltratados por nosotros...habra uno que no sea asi?, o sea que no sea real.
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